Una cuenca de río en peligro: El proyecto de la represa Baba

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Provincia Los Ríos, Ecuador
Foto: “El proyecto de la represa Baba destruirá el hábitat crítico de la nutria, una especie amenazada”. Foto: Juan Villalba.

Si se llega a construir como está previsto, el proyecto de represa hidroeléctrica Baba transformaría radicalmente bosques y áreas agrícolas importantes en la región central de Ecuador. Esto pondría en peligro el bienestar de miles de familias que dependen del cultivo de la tierra y de la pesca, además de constituir una amenaza para la supervivencia de especies endémicas y en peligro de extinción. En 2007, AIDA y ECOLEX, organización participante ecuatoriana, se unieron a la larga batalla contra la represa con la intención de ayudar a proteger ecosistemas críticos y los derechos de las comunidades locales. Nuestros esfuerzos iniciales tuvieron éxito porque sentamos un precedente legal importante ante la Corte Constitucional de Ecuador, sin embargo queda mucho por hacer para garantizar la protección para el medio ambiente y los derechos de las comunidades afectadas.

Impactos graves e irreversibles de la represa Baba

Si se llegara a concluir, el proyecto se extendería desde Quito hasta Guayaquil en una serie de diques y canales que desviarían aproximadamente un 80% del agua de los ríos Baba y Toachi Grande hacia la represa Daule-Peripa. También se construiría una nueva represa que inundaría más de 1,000.00 hectáreas, junto con una planta de generación hidroeléctrica de 42 megavatios. Si la nueva represa se llena, se desplazaría a varios cientos de personas que habitan en la zona de inundación, incluidos los poblados de dos comunidades afroecuatorianas. Miles de otras personas que viven río abajo podrían perder su medio de vida porque la industria pesquera y las fincas se verían privadas de la necesitada agua del río. Las comunidades al lado del río sufrirían probablemente también por la escasez de agua, el deterioro de la calidad del agua y un riesgo elevado de enfermedades transmitidas por insectos que se producen por el agua que queda estancada en la represa.

El proyecto de la represa Baba también tendría un impacto horrendo en plantas y animales nativos, incluidas especies endémicas (que sólo se encuentran en ese lugar), así como otras que se consideran amenazadas o en vías de extinción. La llenada del embalse destruiría el hábitat crítico de muchas especies importantes, como por ejemplo: el oso hormiguero (tamandua mexicana), el venado colorado (mazama americana),la nutria o perro de agua (lontra longicaudis), el rascón montés moreno (aramides wolfi) y más de 20 especies de plantas endémicas. La reducción dramática del flujo río abajo también ocasionaría un perjuicio importante a los peces y a otras especies que dependen del río.

Estudios de impacto deficientes llegan al tribunal

A pesar de la magnitud del proyecto de la represa Baba, las evaluaciones de impacto social y ambiental que se prepararon para el proyecto tenían graves defectos y no estaban a la altura de los estándares nacionales ni internacionales. Por este motivo, cuando el Ministro del Ambiente de Ecuador procedió a dar una licencia ambiental para el proyecto en noviembre de 2006, ECOLEX se opuso a la represa por medio de una acción de amparo aduciendo que la evaluación de impacto ambiental y la evaluación de impacto social eran incompletas e inexactas. AIDA participó presentando un escrito amicus curiae (amigo del corte) que apoyaba el caso de ECOLEX con argumentos adicionales del derecho internacional y de derechos humanos. El amicus curiae presentado por AIDA fue firmado en conjunto con International Rivers y la red Food First Information and Action Network (FIAN).

Victoria en la Corte, pero la construcción de la represa no se detiene

En una victoria importante para la protección de los derechos ambientales y los derechos humanos en Ecuador, en diciembre de 2008, la Corte Constitucional de Ecuador falló a nuestro favor concluyendo que la manera en que el proyecto Baba había sido autorizado e implementado constituía una violación a los derechos humanos, en cuenta a los derechos a un ambiente sano, a la consulta y la participación ciudadana. Por esta razón, la Corte le ordenó al Ministerio del Ambiente que volviera a examinar los estudios del impacto ambiental y el impacto social del proyecto de la represa Baba. La Corte también le ordenó al gobierno que hiciera una auditoría del proyecto y que monitoreara de cerca el proyecto de la represa para garantizar los derechos de los demandantes y la protección ambiental.

Para desdicha, el gobierno de Ecuador ha optado por continuar con la construcción del proyecto de la represa Baba, a pesar de estar pendientes la mayoría de las revisiones que fueron ordenadas por la Corte. La única revisión que ya se ha completado, una auditoría oficial de parte del Contralor de la República , criticó fuertemente al proyecto y señaló errores de diseño. La auditoría concluyó que los planes para los segmentos cruciales del proyecto estaban incompletos y que carecían de medidas para reducir el daño ambiental producido por la acumulación de sedimentos en la represa, por mencionar un ejemplo. AIDA y otras organizaciones, expresaron preocupaciones de la misma naturaleza durante la diligencia procesal. AIDA está asesorando a ECOLEX sobre algunas estrategias que se podrían emplear para asegurar que se haga valer la sentencia de la Corte.

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